Lo maté, no quería hacerlo lo juro, pero no pude resistirme, era tan lindo.. Tan deseable, que sus labios me obligaron a hacerlo, lo besé con tanta fuerza, hasta hacer estallar su corazón, corazón que hoy me pertenece y siempre me pertenecera.
María José Baracaldo.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario